La versión más indulgente de nuestra especialidad. Mantenemos la suavidad característica de nuestro pan y el corazón intenso de canela caramelizada, pero elevamos la experiencia con un glaseado de vainilla natural que se funde en cada capa al salir del horno. Un equilibrio irresistible entre la calidez de la canela y la sedosa cremosidad de nuestro glaseado artesanal. El capricho perfecto para empezar tu fin de semana.
